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sábado, 25 de julio de 2015

VARAS-RAÚL, RAÚL-VARAS


Desconocían Raúl Lizoain y Javi Varas cuando se saludaron el pasado mes de junio en la promoción de ascenso que iban a ser compañeros apenas un mes después. Cada uno entonces a lo suyo, peleando por los suyos. Hoy, ambos, tienen la misma idea y el mismo objetivo.

Varas ha llegado a Gran Canaria. Tiene pinta de hombre sereno, rodado, amable y las referencias que nos trasladan hablan de un grato profesional del deporte. En su primera intervención pública en Gran Canaria fue muy sincero cuando le preguntamos por su largo peregrinaje profesional hasta ser titular de un equipo de fútbol. Las palabras expresadas por Varas han de ser recibidas por su compañero Raúl y por todos los otros jóvenes futbolistas que usan guantes y que algún día quieren tener presencia en las alturas de la Primera División.

El sevillano confesó que llegó a tener dudas y que en algún momento pensó en abandonar el fútbol porque la oportunidad que buscaba no le llegaba. Pero ocurrió que a los 26 años hizo su debut en la élite y ahora sigue en ella.

No es fácil la posición de portero. Es un puesto único donde la responsabilidad es máxima porque, tras su ubicación en el campo, no quedan escudos defensivos. Es raro que un portero llegue al fútbol de élite con tablas. Es un deportista que está en constante proceso de maduración, que le lleva a aprender día a día de sus errores y a no consolarse con sus aciertos. Quizá cuando sus cualidades psicológicas son mayores es cuando tienen que abandonar la práctica del deporte, porque el físico se desgasta. Es un precepto que no conoce excepciones.
La escuela de porteros de la UD Las Palmas, que empieza en la cadena con Ernesto García, aplica su metodología de trabajo afinándose al concepto de resiliencia. Es decir, a partir de comprobar la capacidad humana para sobreponerse a situaciones límites o adversas; en materia deportiva y en relación al portero, estas se producen en cada partido o en cada jugada.

Esa resistencia moral es precisamente una de las virtudes de Raúl, un avanzado de esa misma cadena formativa, que le ha ayudado muchísimo para mantener una sonrisa. A nuestro juicio, cada vez que Raúl reaparece tras etapa de banquillo, es mejor portero en muchas de sus dimensiones. Ahora, el grancanario va a tener a su lado a un colega de profesión que tiene mucho que contarle. Ambos se necesitan y se tienen que ayudar porque habrá mucho que administrar esta temporada en esa posición que tanto debate ha suscitado en la UD Las Palmas a través de la historia. Creemos que Raúl va a verse reflejado en Varas y viceversa. Y, entre ambos, el hombre que decide ...

Lo advierte Varas, que ya pasó por la categoría: habrá trabajo y en abundancia.

lunes, 15 de junio de 2015

LA SEMANA DE DOÑA PRUDENCIA


A la misma hora que Pablo Machín se preguntaba por qué el fútbol había tenido un final tan macabro, dos veces, con el Girona FC, su colega Ranko Popovic explicaba lo siguiente: "Nadie nos hizo un favor. Les dije a los jugadores que no creía en milagros, que creía en ellos. Y lo han demostrado (...) Hemos tenido humildad. Nosotros nos comportamos como deportistas (el miércoles) mientras ellos estaban celebrándolo de esa forma".

Viene a subrayar el entrenador del Real Zaragoza lo que ha de tenerse en cuenta en una competición tan sorpresiva como es este play off de Segunda a Primera, donde se miden conjuntos separados por detalles, momentos de forma o una decisión arbitral. Santa Prudencia es hermana de la Humildad que abrazó el Zaragoza, volteando en Montilivi un 0-3 para convertirlo en un 1-4. No se preguntó a sí mismo Machín por qué reservó jugadores teóricos titulares para medirse luego al finalista que ya conocía (UD Las Palmas), ni el mensaje invisible que esa medida tenía en el seno de su plantilla, como tampoco entró a valorar la multitud de misivas emitidas en Girona sobre el esperado desenlace de la eliminatoria contra un escudo tan potente como es el del Real Zaragoza.

De imprudencias se pueden dar ejemplos uno tras otro en el deporte mundial. Hoy es gran triunfador de la temporada el mismísimo Pepe Mel, quien hasta que no cerró las matemáticas del ascenso del Betis no levantó el pie del acelerador. En sus primeros andares en los banquillos figura aquel "vamos, comemos, ganamos y volvemos" que dijo como entrenador del Tenerife antes de visitar al Lanzarote en partido de Copa ... Un golpe del que nunca se olvidó el excelente entrenador verdiblanco.

Las Palmas no puede tener otro motivo en sus alforjas que la pelea, el trabajo y el respeto a un gran Real Zaragoza con quien discutirá durante 180 minutos el ascenso a Primera División. No cuenta para nada saber que fueron dos las victorias canarias en los partidos con los maños, ni que en siete ocasiones los amarillos batieron aquella portería. Ningún mensaje de euforia ha de rescatarse; sí, en cambio, la ilusión, la unidad y las ganas de batalla. Las Palmas llega a este último play off con abundantes lecciones aprendidas y mucho dolor que sepultar. Sólo hay un camino y comienza por mirar a los ojos al adversario con la prudencia que su historial merece. Zaragoza afirma que nunca se rinde; esta UD Las Palmas del siglo XXI desconoce la palabra jamás.
Prudencia de todos porque, como vimos en 2014, todos juegan el play off.

martes, 14 de abril de 2015

TRES DÉCADAS Y UN LARGO VIAJE


Este lunes vino con emociones. Al recordar en Tinta Amarilla este 13 de abril de 2015 la efeméride del mismo día de 1985, una colección de llamadas de amigos de la época, de protagonistas de aquel ascenso, volvieron a revivir con quien les escribe aquellos días de magia en la isla. El arcano de internet también los rescata, con imágenes de un momento feliz en la historia de la UD Las Palmas y del deporte canario en general.

Aquel equipo de Roque Olsen barrió en la Segunda División de forma autoritaria. Subsanó con su ascenso una herida abierta en 1983, cuando la UD Las Palmas perdió la categoría tras 19 años ininterrumpidos en la élite y después de haber firmado sus mejores temporadas. Algunos miembros de la plantilla del descenso permanecieron para restaurar la categoría. Entre ellos, Pérez, Manolo López, Felipe Martín, Mayé, Farías, Luis Saavedra, el mismísimo Félix Marrero, ... Otros jóvenes llegaron con fuerza como Juanito Rodríguez, Javi Campos, Benito, Javi Melián, Alexis Trujillo, Narciso, Julio Durán, Román, Miguel Ángel Cabrera, ... y, cómo no, esos dos chilenos magníficos que se metieron en la piel de la afición grancanaria como únicos exponentes del fútbol exterior: Fernando Santís y un genial Koke Contreras.

Las Palmas vivió su penúltimo ascenso hasta ahora. Y viene aquella gesta, la más temprana de cuantas logró el equipo amarillo para dar un salto a Primera División, a rescatar el valor de lo que entonces se hizo, de la proximidad en la que se encuentra ahora este 13 de abril de 2015 la plantilla de Paco Herrera con apenas nueve batallas que resolver, cinco de ellas en el Gran Canaria.

De las 32 últimas temporadas, en sólo cinco estuvo la UD Las Palmas en Primera División (de 1985 al 88) y del (2000 al 02). Generaciones de aficionados amarillos que hoy se emocionan en sus gradas no han visto o han disfrutado de forma escasa de su equipo batiendo o combatiendo con el Real Madrid, Barcelona o Atlético. E, incluso, los hoy músicos de Naciente -que también fraguaron su constitución en ese mismo año- en su mayoría apenas tienen breves nociones de lo que han representado o pueden representar este escudo de los cinco unidos en el teatro español del fútbol de Primera.

Las Palmas está muy cerca de su destino. Tarde o temprano lo va a encontrar tras la más larga etapa del club en la Segunda División. Se quedó apenas a dos segundos en 2014 de arribar en él, con un castigo desproporcional que pocos clubes han podido sufrir con la contundencia de aquel 22 de junio. Pasaron a la historia del fútbol canario esos nombres que hemos citados y algunos más, que hoy hablan con orgullo de algo que ocurrió hace tres décadas. Esa hazaña la tiene alcance de sus manos el club, los jugadores de Paco Herrera y, por su puesto, los que le rodean.
Ese viento del 1985 (el del 1951, 54, 64 o 2000) ha de volver para conquistar un objetivo que habrá dado sentido a estos años de sinsabores, sacrificio y coherencia en la administración del club. Desde hace tiempo merecen ese cielo.