Javi Guerrero remata ante la oposición de Lombán (Foto: Raúl Blangette)
El equipo de Jémez se arrodilla en el Estadio de Gran Canaria ante un Xerez notable. El técnico no supo resolver el entramado táctico de un conjunto rival que descodificó a los amarillos desde el minuto 1 al 93

La propuesta del Xerez, dibujada con tres centrales y el juego en acordeón de las restantes líneas, resultó un complejo entramado para Las Palmas. No había vías de conexión porque siempre el cuadro visitante tenía un pieza más. El Xerez fue dueño del partido y supo avanzar en dirección al meta argentino, quien ya tuvo que esforzarse en la primera parte para resolver varios disparos, incluso un remate al larguero. El graderío premió al portero coreando su nombre en espera de que los acontecimientos dieran un giro de 180 grados. Jémez también confió, quizá en exceso, en los latigazos individuales para resolver el encuentro. Pudo hacerlo porque, a pesar de su inferioridad, la UD pisó área en varias fases del choque. Incluso con un lanzamiento al poste de Ruymán en el inicio de la segunda parte. Habría sido el premio a la osadía pero...
ERROR DE JUANPE
Cuando parecía que arreciaba la tempestad llegó un error de Juanpe que metió definitivamente al Xerez en el carril del triunfo. Oscar Díaz cortó el balón y lo coló bajo las piernas de Barbosa. El penalti cometido por David García, instantes después, sentenció la contienda. El 0-3 compensó la ambición del veterano José Mari en la recta final. Y menos mal que todo quedó ahí. La reacción del banquillo grancanario fue tardía e insuficiente porque el equipo estaba roto, como no se había contemplado antes, en su templo.
El resultado tan contundente pone al entorno del proyecto en la barra de equilibrios. Sortear un golpe tan duro será una prueba para el colectivo. El público dio la primera muestra de madurez: a pesar del castigo a que estaba siendo sometido aguantó en alto número el tipo y no hubo reproches tras la conclusión. Quizá entiende que la derrota es asumible e ilumina facetas de un proyecto que aún han de madurar. Incluso para quien toma las decisiones en el campo de batalla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario