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sábado, 3 de marzo de 2012

UNA FOTO CON SONIDO

Hay imágenes que transmiten sonidos. Nuestra fotógrafo C. Torres captó las que se produjeron en el banquillo de la UD Las Palmas al final del encuentro de este sábado contra el Girona; un compendio de sufrimiento, pasión y entrega profesional. El extraordinario tanto de Mauro Quiroga -testarazo esta vez al estilo de Enrique Castro 'Quini'- liberó entre sus compañeros y auxiliares del conjunto grancanario toda la tensión que habían vivido a lo largo de la contienda. Un epílogo feliz esta vez que descubrió escenas de entrañable compromiso por la trascendencia de los puntos en litigio. 37 puntos a falta de quince partidos invita a que nos pellizquemos, porque lejos aparece la agonía de las distintas temporadas anteriores donde el semáforo no lograba ponerse en verde hasta la/s última/s trazada/s. Y nada digamos cuando en 2007-08 aparecía la UD como colista largo tiempo en el reparto argumental de aquella temporada.

Entre las escenas eufóricas elegimos una: es Roque Mesa, titular relevado en el transcurso del encuentro ante los catalanes, quien se abraza al entrenador para cantarle al oído el gol de su compañero. Ese gesto improvisado del futbolista de Telde es un hermoso legado de complicidad y agradecimiento; invita a una reflexión de lo que en ese vestuario puede vivirse en torno al entrenador grancanario, de la casa, donde los propios principales protagonistas han visto de cerca la cara del que sufre por ellos.


Roque, otro símbolo de la nueva cantera, hace algo más que celebrar el gol. Abraza a su instructor al que ve como un compañero de fatigas porque, al fin y al cabo, todos ellos están en el mismo barco. Y esa nave ya se aproxima a puerto.

viernes, 2 de marzo de 2012

JUGAR BIEN, ¿QUÉ ES?

Un asunto para sesudos: ¿qué es jugar bien en una categoría como la Segunda División?. Luis Aragonés lo explica de una manera muy gráfica para todas las dimensiones del deporte del patadón y la filigrana: "ganar, ganar, ganar, y luego ganar, ganar y ganar". Porque al fin y al cabo la esencia de esta profesión atlética es su objetivo primario, el de llevar más veces el juguetito de cuero tras la línea de la meta opuesta. Todo lo demás admite ópticas para miopes e hipermétropes. La pregunta es ¿cómo hacerlo?.


La victoria sobre el Valladolid, un icono de esta temporada (C. Torres)
Cualquier debate es admisible especialmente si la mente está liberada de la angustia habitual de sentir agobios clasificatorios, como le ha ocurrido a la UD Las Palmas a lo largo de los últimos seis meses. Ahora que la cosa pinta tranquila la visión del espectáculo se puede dirigir a la estética o a todas aquellas consideraciones subjetivas. Si le preguntan a Guardiola podría decir que jugar bien es "aburrir al rival negándole el balón"; si le cuestionan a Mourinho quizá diría que "primero defender con todos los escudos y luego arrear a modo de avalancha". Los dos interpretan el fútbol, sin embargo, con una finalización común y es el citius, altius, fortius balompédico. Y eso ... se mide con goles. 

La realidad actual de la UD Las Palmas es otra. Es capaz de ganar al Valladolid rescatando la ovación entre sus incondicionales luego de una defensa numantina y un acierto estratégico de pizarra. Eso también es ganar y 'jugar bonito'. Es capaz de hacerlo a modo de 'tiqui taca' frente al mismo primogénito del FC Barcelona; y eso es también vencer. Lo hace con sufrimiento agónico como con el Guadalajara o con lucidez también. Ese es el 'jogo lindo' real, con el que aficionado se acuesta con el balón como almohada; lo otro, una quimera en manos de superpotencias. Y no nos confundamos; limitaciones hay en esta renaciente Unión Deportiva, por eso los rivales también 'ganan'.


***

La teoría de Juan Manuel sobre el concepto "jugar bien"

Juan Manuel analizó este viernes, antes del partido contra el Girona, el concepto 'jugar bien' dentro de la Segunda División, con sus más de cien encuentros en el banquillo grancanario. Es uno de los debates inducidos en las últimas semanas. Su respuesta fue extensa para decir lo siguiente:

"Hemos ayudado un poco para que la UD Las Palmas esté en estos momentos estabilizada, buscando un futuro aceptable a nivel de cantera y otras cosas (...) ¿Qué es jugar bien?", se preguntó. "¿Es hacer rondos?, ¿llegar verticalmente a la puerta?; jugar bien es plasmar en el campo la idea de lo que se ha hecho durante la semana. Eso es, porque depende del adversario que tengas tendrás que actuar de una u otra manera. Hay muchas maneras para expresar ese jugar bien. Es hacer un puente, dar un taconazo, (...)  Jugar bien es salir como lo hicimos, en Tenerife, mermados cuando vine por segunda vez. Ofrecer el partido que hicimos, dar catorce toques al balón y conseguir gol. Terminar 2-2 cuando se tenía que haber ganado".

Y siguió ofreciendo ejemplos: "No siempre se puede jugar bien. ¿Te dejan jugar?, ¿intentas tener la pelota?: siempre. ¿Tienes los jugadores adecuados para la posesión?; a veces sí, a veces no. ¿Tienen un buen día esos jugadores?. ¿Tienen más presión los jugadores?. ¿Esa libertad es posible en todos los partidos?. ¿Jugar cuatro partidos en una Liga y el resto no?, ¿por qué?. ¿Tener setenta goles en contra?. Ningún equipo se salva con setenta y pico goles en contra y menos en Segunda División A. Tiene que haber un equilibrio y que estos jugadores, con talento, sepan estar en la otra parte. Por eso estoy contento, porque estos futbolistas han ido poco a poco entendiendo que al margen de venir a buscar el balón para jugar y divertirse en el campo -que también yo lo quiero-, hay que saber recuperarlo. Son las dos facetas del juego. Porque todos quieren el balón, pero unos tardan mucho en llegar a puerta y otros menos. Hay que tardar lo menos posible con una seguridad grande; siendo vertical. Ese es el fútbol bonito".

Recordó también episodios recientes: "Hemos jugado bien contra el Barcelona B, contra el Villarreal, Hércules, Deportivo y no lo hicimos tan bien contra el Nástic, pero aún así creamos cuatro ocasiones de gol con diez jugadores (...) Desde el minuto veinte con diez y llegamos mano a mano, con un disparo al palo incluso. ¿Eso no es jugar bien?".

miércoles, 22 de febrero de 2012

La sensatez también se contagia

Canarias7 reproduce este miércoles los argumentos del reportaje publicado desde la noche del lunes en Tinta Amarilla.es donde se destaca el advenimiento del aniversario, un calendario completo de 42 jornadas de Segunda División, que cumple Juan Manuel Rodríguez en su tercera etapa en el banquillo de la UD Las Palmas. Son esos 62 puntos conseguidos en 41 encuentros susceptibles aún de aumentar el próximo domingo en el chque de Córdoba. Esta parte del 'bikini estadístico' es innegociable, porque presenta sólo una visión: 28 puntos para salvar al equipo de un caos envolvente la pasada temporada unidos a los 34 actuales que sitúan a la UD Las Palmas en las inmediaciones de la zona de promoción  -complicado está llegar a ella- y a once de la zona de la zona de descenso -aún hay que perseverar para alejarse definitivamente de ella-.
Juan Manuel Rodríguez se dirige a sus jugadores
 (UDLasPalmas.es)
Como se puede comprobar, la sensatez informativa también puede ser contagiosa. Felicidades. No es inteligible bajo concepto alguno, sin embargo, la campaña de desprestigio que ha sufrido de forma simultánea el trabajo de un entrenador de nuestra tierra, que se ha labrado el camino batalla a batalla. No existen motivos clasificatorios para dudar de su trabajo y fieles al equipo se lo han hecho saber con el apoyo en tan difícil compromiso como el salvado con éxito el pasado domingo. "Cada partido en ese banquillo es un día en la silla eléctrica", decía un veterano técnico de la UD Las Palmas, curtido en tantas batallas como el propio Rodríguez. Pues Juan Manuel ya acumula más de un centenar de 'ejecuciones' y conoce bien el percal que está a su alrededor.
Pero tranquilo debemos estar: aquellos que intentan regar el estadio con gasolina son los primeros que se acercarán con un ramo de flores y una caja de bombones en una mano si detectan el aplauso social al modelo de bikini que actualmente se impone. Porque el fútbol, al fin y al cabo, se mide con resultados, no con argumentos sibaritas de embobados por una pley esteision.