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sábado, 2 de abril de 2011

EN CUALQUIER COMBINACIÓN ENTRA ... VICENTE GÓMEZ

Vicente Gómez, de espaldas al balón, es el único novato de esta temporada que actuó ayer en el once titular frente al Elche (Mykel)
El zurdo centrocampista es el único canterano debutante que permanece en el once titular 
Era al principio uno de los desconocidos de filiales pero es ahora el novato que resiste en el once titular. El pronóstico de Víctor Afonso sobre Vicente Gómez ha sido exacto: "Si le das la mano, te cogerá el codo". La proyección es muy apreciable y está mostrando en las últimas jornadas una confianza ilimitada en sus recursos que agradece el equipo. Vicente es la pieza que encaja en todas las nuevas combinaciones para el doble pivote: Josico, David González, Aythami, Pollo, ... todos, menos Borzani, que no luce su condición de refuerzo porque, entre otras cosas, el canterano ha dado un puñetazo sobre la mesa. El zurdo centrocampista fue pieza clave en el triunfo sobre el Elche: destruyó muchas iniciativas visitantes con intervenciones limpias y explosivas; y además puso mando en la parcela ancha, sin acusar el desgaste. La noche la rubricó con el servicio de gol al astuto Javi Guerrero, el del 1-1 donde Vicente sorprendió abandonando unos metros su posición natural.
   Vicente es también el eje de operaciones defensivas. Acoplado a Josico el equipo amarillo se sintió muy seguro durante toda la noche. Barbosa intervino poco pero nada pudo hacer en el gol del 0-1, la única oportunidad en que falló la coordinación del cuarteto Pignol, David García, Lequi y Ruymán. El galo está en una fase donde no admite titubeos: despeja mucho y en abundancia. El central grancanario atraviesa su mejor etapa de la temporada, con múltiples anticipaciones defensivas y una actitud atlética admirable. El argentino mete cuerpo, usa codos, encuentra atajos y parece más tranquilo que en las primeras jornadas. Ruymán eleva el listón de seguridad porque ya no avanza tantos metros y se refugia bien. Ángel y Palanca corrieron muchos kilómetros pero sin un destino definido porque no había aperturas en la muralla isleña.
   Delante Las Palmas tiene también otra cara. Sergio está por firmar el gol del año. Lo intenta, abusa de su clase y de una velocidad que hace unas fechas no tenía. Ayer protagonizó la mejor jugada del partido, pero disparó desviado unos centímetros. Quero, en cambio, quiso saldar muchas cuentas con el Elche pero no fue certero. Y Pedro Vega atinó a rematar al equipo rival cuando la oportunidad se le brindó. Juan Manuel volvió a acertar en los cambios, porque refrescó sus líneas con la firmeza del incordio Quiroga, la ayuda de un David González más directo y el esfuerzo de Aythami cuyas ganas de vivir son contagiosas. Tantas notas positivas no pueden caer en una papelera y justificarían el por qué Las Palmas despegó al fin hacia la tranquilidad.

viernes, 1 de abril de 2011

EL TRIUNFO DE LA SOLIDARIDAD

Pedro Vega (imagen superior) golpea con el interior de su pie izquierdo el balón. El meta
 ilicitano  Jaime (debajo) no alcanza a rechazarlo. Es la secuencia de un gol que aproxima
 a la UD Las Palmas a la permanencia (Fotos: Mykel)
Las Palmas encadena ante un buen Elche su cuarta victoria con un partido en el que no perdió el sentido asociativo y la intensidad en el juego. El nombre de Pedro Vega fue coreado por los aficionados tras firmar el gol de la remontada

Asociación e intensidad. Esos dos términos extraídos del manual de Juan Manuel Rodríguez y aplicados en el terreno de juego construyen una losa de cemento a las cada vez más tangibles opciones de permanencia de la UD Las Palmas. La asociación se relaciona con el sacrificio colectivo y permite el desbloqueo del fútbol que enfermó en los días finales de Paco Jémez en el club amarillo. La intensidad se exhibe del primer al último amarillo, desde el minuto 1 al 96, sin bajar la guardia. Esos ingredientes hacen crecer a la UD Las Palmas en el tramo de la competición donde ha logrado cosechar su cuarta victoria consecutiva y rescatar la sensación de euforia (esta vez contenida) entre sus parroquianos. En cuatro semanas el equipo de Juan Manuel ha logrado hacer pleno y meterse en las aguas tranquilas de la clasificación, donde podría navegar confeccionando su próximo proyecto.
  Asociación e intensidad (bis). La jugada del 2-1, la que selló la victoria ante un excelente Elche, es una muestra de ello. El equipo grancanario se arropó sin fisuras para defender una falta sobre su portería, el robo inmediato del balón alcanzó la posición de Javi Guerrero, que se resistió a ser derribado por los zagueros que intentaron abortar el contragolpe. Con la punta de la bota buscó un compañero, un aliado, para prolongar una jugada que ya en su origen parecía letal. Encontró a Quiroga quien, de nuevo, hizo un esfuerzo para evitar la falta táctica ilicitana.  El argentino, acostumbrado a recibir, fue esta vez el que proporcionó. Encontró al siguiente eslabón y su pase 'in extremis' resultó perfecto. Brindó la galopada a Pedro Vega en dirección al meta Jaime a quien fusiló coronando la noche en el Gran Canaria, donde la UD vuelve a dejar otra pesada carga y galopa hacia la permanencia.
La felicidad de Quiroga y Vega, partícipes de la jugada decisiva
del partido (Foto: Mykel)
  No resultó fácil doblegar al mejor equipo de la segunda vuelta. Fue un partido con un argumento extenso, anestesiado en la primera mitad por el desgaste al que cada uno de los contendientes sometió a su oponente. Las Palmas tuvo cierta lucidez y en varias acciones acarició el 1-0 antes que su adversario. Sin embargo el Elche mostró dura pegada y cerró la mejor racha defensiva del conjunto grancanario cuando, en una descoordinación de los zagueros, Pelegrín eludió el fuera de juego y cabeceó a las redes de Barbosa. El Elche casi hizo pleno en aquella jugada que despertó, sin embargo, la ambición canaria. Poseídos por una fuerza interior, Las Palmas se lanzó a por el partido sin perder el sentido de la colectividad y la pelea. Tuvo la fortuna de empatarlo casi de inmediato, tras una excelente combinación que dejó en solitario a Javi Guerrero. Y luego, para emular la precisión de su rival, llegó el torero de San Mateo. Apuntilló al Elche en la misma acción en la que quedó lesionado. Recibió con ello la gloria del gol y el elogio de la grada. El mismo Pedro Vega que un día fue abucheado cuando lucía la camiseta celeste del Polideportivo Ejido, esta noche escuchó su nombre tras una melodía de felicidad. 
  Y, para colmo, otro fiasco para desanimar augurios detractores: 12.682 en las gradas, un millar más que en la última jornada, en noche fría, viernes laboral y atascos en las arterias del estadio. 

UN PADRE ESPECTACULAR

Raúl y Gabriel Lizoain, en un parque de Altavista durante la entrevista concedida a
Tinta Amarilla. (C. Torres)
Gabriel Lizoain, progenitor del Raúl (tercer portero de la UD Las Palmas), disfruta de una vida intensa y polifacética. Ha sido cantante, representante de jugadores, practicó patinaje, levantó piedras, ... y fue futbolista en la modalidad de invidentes: "pero yo era un defensa que daba coces como Benito o Roque Díaz", comenta con fino humor


"El 22 de diciembre de 1950 le cayó a mi madre el 'gordo' de la Navidad. Ese día del sorteo nací yo ... y pesaba cinco kilos setecientos gramos". Un trazo de humor le sirve a Gabriel Lizoain Vidondo como tarjeta de presentación en nuestra entrevista. Este navarro de estampa noble es más que el padre del joven tercer portero de la UD Las Palmas, Raúl (convocado esta temporada en tres ocasiones por Paco Jémez). Los Lizoain son miembros de una familia excepcional y sin duda por ello Gabriel es capaz de transmitir con sus palabras un positivismo que cautiva nada más estrecharle la mano. Sin percibir la luz o los colores, saborea la extraordinaria vida que le ha proporcionado su invidencia, con una responsabilidad de altura en la presidencia de la Delegación Territorial de la Once que no le hace perder el equilibrio a ras de suelo. El cargo lo ocupa desde hace 18 años. "Nací en el pueblo más alto de Navarra: Abaurrea, a 1.200 metros y con una capa de nieve de dos metros. Es un sitio muy bonito, cuyos habitantes se dedican a la ganadería, la agricultura, ... Pero sólo nací allí porque a los ocho años me fui a Pontevedra e ingresé en un Centro de la Once". Y, a partir de ahí, le tocó conocer el mundo y las esquinas de la humanidad.
El abrazo de Raúl a su padre Gabriel. (C. Torres)
  Gabriel es el mayor de seis hermanos "todos varones", cuatro de ellos ciegos. Son Ángel, Ignacio, Carlos, Óscar y Serafín Zubiri. El benjamín es el más popular de tan singular estirpe, al tratarse del cantante que representó a España en el Festival de Eurovisión de 1992 y 2000. "Serafín es un fenómeno", asegura Gabriel. "Mi hermano no para. En un periodo de siete meses subió el Aconcagua, el Kilimanjaro y el Mont Blanc. Practica todo tipo de deportes: ciclismo en el desierto, paracaidismo, carreras de fondo, ... no hay límites para él". El otro nexo de la familia con el deporte lo protagonizó Ángel: "Fue jugador de Osasuna, Jerez o Mallorca; también en el Melilla en su etapa militar. Era un extremo zurdo muy técnico y rápido, de gran calidad ... y bastante vago", matiza con sorna y sin cintura. "Estuvo en la selección nacional juvenil. En Osasuna coincidió con Bosmediano, nuestro Ñoño, e Iriguíbel. Cuando se marchó del equipo le reemplazó Martín Monreal".


PERSEGUIR A LA UD LAS PALMAS
En casa de los Lizaoin se saboreó siempre el deporte y no puede ocultar Gabriel que es ciento por ciento hombre de fútbol. "Soy barcelonista acérrimo" comenta mientras su hijo Raúl observa y descubre, en cambio, la admiración personal que siente por el blanco nival de Casillas. Gabriel  también practicó el balompié en la modalidad de invidentes: "era defensa central. Pegaba buenas coces ...", afirma tras compararse "a Benito, Roque Díaz o Gallego, el del Barça". Y revive con nostalgia su infancia porque la familia Lizoain ya sentía simpatías con la camiseta amarilla de la UD Las Palmas: "mi padre (Leonardo) se desplazaba desde Pamplona con un grupo de amigos a ver a la gran Unión Deportiva de los sesenta y setenta donde quiera que actuaba. Iban hasta San Sebastián, Bilbao, Barcelona o Zaragoza. Aquel fútbol les encantaba y eran capaces de hacer muchos kilómetros por carretera para ver al equipo canario. El estilo de Las Palmas gustaba a mucha gente". Don Leonardo era madridista, así que sólo en una ocasión le escuchó Gabriel despegarse de los colores merengues: "Fue después de aquel 5-0 en la Copa que eliminó a Las Palmas en el Bernabéu (remontada polémica del 4-0 en el Insular). Mi padre no acudió a ver el encuentro pero, desde casa, dijo que se sentía avergonzado del Real Madrid por lo que le habían hecho al equipo canario".


ADMIRA A CRUYFF
Un paseo por el parque de padre e hijo (C. Torres)
Gabriel tiene una memoria prodigiosa. Habla de la fecha del debut del holandés Johan Cruyff como si hubiese ocurrido hace unas horas: "Fue un jugador extraordinario porque en poco tiempo hizo grandes cosas. Por eso para mí fue un deportista especial. El 28 de octubre de 1973 debutó frente al Granada. El Barça era cuarto por la cola y el 22 de diciembre ya era primero tras ganarle al Atlético de Madrid. Cruyff fue algo sobresaliente en nuestro fútbol". Destaca también las figuras de Amancio, Santillana y no olvida a los actuales astros del Barça ni a la mejor etapa de la UD: "Repetir lo que hizo en los años sesenta, cuando con once canarios en el campo quedó en segunda posición, será imposible. Entre otras cosas porque ya no existe aquel derecho de retención que había antes y hoy el fútbol es diferente. Lo que vivimos con Las Palmas es irrepetible de aquella manera".
  En su curriculum personal también ofrece Gabriel Lizaoin una etapa como representante de futbolistas. Empezó con su hermano Ángel y posteriormente extendió su agenda de clientes. "Pero no gané un duro", matiza. "Es que se me daba bien el negociar los contratos y por eso me llamaban". Estas experiencias le brindan una opinión muy prudente sobre su hijo Raúl, que ya está tocando a las puertas del primer equipo de la UD Las Palmas: "primero ha de formarse como persona y dejemos que trabaje para que logre ser un buen deportista. He conocido muchos futbolistas que luego tuvieron una cabeza rota y no alcanzaron el éxito que se les había pronosticado". Raúl escucha tan sabias palabras. "Si debuta en el primer equipo ... no sé qué haré ese día. Me pongo muy nervioso. Vivo el fútbol con intensidad en las gradas, lo acompaño escuchando la radio". La mamá, Dolores Cruz (grancanaria de Carrizal), sin embargo lo tiene muy claro: "pues yo también me ponga nerviosa pero ese día no me lo pierdo", precisa. "Antes dije que era barcelonista", añade Gabriel, "pero ahora soy de los equipos modestos como Las Palmas y Osasuna".


MUCHAS VIDAS EN UNA
Unos ejemplares de vinilo, de la etapa de Gabriel
como solista y miembro del grupo Pacharán.
(C. Torres)
Las pasiones  deportivas de Gabriel son diversas: "Cuéntale, papá, cómo montabas a caballo cuando eras niño", le apunta Raúl. "Y también me gustaba mucho el patinaje sobre ruedas. Lo hacía sin protecciones", añade el progenitor. "Sabía orientarme perfectamente en la pista para los giros y cambios. He practicado levantamiento de piedras, sokatira (deporte colectivo que consiste en tirar de dos extremos de una cuerda), ... en fin, muchas modalidades más. Me encanta la pelota vasca. Es un deporte que nos entusiasma a los ciegos porque en el frontón seguimos perfectamente el partido por el sonido de la bola. Sabemos cuándo golpea alto, bajo, cuándo toca chapa, dónde bota o dónde se desarrolla la jugada. Es muy divertido".
  Y no sólo deporte. Gabriel fue músico en su juventud iluminando el camino al eurovisivo Serafín. "Fui cantante y percusionista. Me gustaba la música del momento, no tenía ningún arraigo por un estilo especial. Estudié canto en Pamplona y luego fui componente de varios grupos musicales". Dolores acepta nuestra petición y encuentra de inmediato en unos cajones algunos singles de vinilo de Gabriel, en los que figura como cantante y compositor. "Llegamos a participar en conciertos para diez mil personas con los grupos 'Pacharán', 'Alucinos riojanos y navarros', 'Orquesta amanecer', ... e incluso fui el solista Gabriel. También interpretaba temas de Tom Jones y de otros artistas conocidos". Esta etapa le proporcionó una vida "plácida, donde", admite, "también gastaba mucho, hasta que lo dejé". 
  "Las barreras siempre existen", sentencia. Pero están para superarlas; de eso se muestra convencido Raúl quien, cuando hablamos sobre la realización del reportaje, nos brindó en bandeja el titular del mismo: "... porque mi padre es espectacular".
LA PRIMERA PORTERÍA DE RAÚL: El expediente deportivo de Raúl Lizoain comenzó en este rinconcito de su casa familiar, en las proximidades del Mercado de Altavista. El hermano mayor y sus primos jugaban al fútbol y al benjamín siempre le daban la misma indicación: "Enano", le decían, "tú, a puerta". Y tanto le gustó aquello que hoy ya está en las inmediaciones del primer equipo de la UD Las Palmas, tras formarse en filiales y pasar por el Almenara y Unión Viera. "Detrás de mi captación ... Germán Dévora", recuerda con orgullo. (C. Torres)